sábado, 2 de mayo de 2009

La noche. Una pesadilla


Amo la noche con pasión. La amo, como uno ama a su país o a su amante, con un amor instintivo, profundo, invencible. La amo con todos mis sentidos, con mis ojos que la ven, con mi olfato que la respira, con mis oídos, que escuchan su silencio, con toda mi carne que las tinieblas acarician. Las alondras cantan al sol, en el aire azul, en el aire caliente, en el aire ligero de la mañana clara. El búho huye en la noche, sombra negra que atraviesa el espacio negro, y alegre, embriagado por la negra inmensidad, lanza su grito vibrante y siniestro.
El día me cansa y me aburre. Es brutal y ruidoso. Me levanto con esfuerzo, me visto con desidia y salgo con pesar, y cada paso, cada movimiento, cada gesto, cada palabra, cada pensamiento me fatiga como si levantara una enorme carga.
Pero cuando el sol desciende, una confusa alegría invade todo mi cuerpo. Me despierto, me animo. A medida que crece la sombra me siento distinto, más joven, más fuerte, más activo, más feliz. La veo espesarse, dulce sombra caída del cielo: ahoga la ciudad como una ola inaprensible e impenetrable, oculta, borra, destruye los colores, las formas; oprime las casas, los seres, los monumentos, con su tacto imperceptible.
Entonces tengo ganas de gritar de placer como las lechuzas, de correr por los tejados como los gatos, y un impetuoso deseo de amar se enciende en mis venas.
Salgo, unas veces camino por los barrios ensombrecidos, y otras por los bosques cercanos a París donde oigo rondar a mis hermanas las fieras y a mis hermanos, los cazadores furtivos. Aquello que se ama con violencia acaba siempre por matarlo a uno.
Pero ¿cómo explicar lo que me ocurre? ¿Cómo hacer comprender el hecho de que pueda contarlo? No sé, ya no lo sé. Sólo sé que es. Helo aquí.
El caso es que ayer -¿fue ayer?- Sí, sin duda, a no ser que haya sido antes, otro día, otro mes, otro año -no lo sé-. Debió ser ayer, pues el día no ha vuelto a amanecer, pues el sol no ha vuelto a salir. Pero, ¿desde cuándo dura la noche? ¿desde cuándo...? ¿Quién lo dirá? ¿Quién lo sabrá nunca? El caso es que ayer salí como todas las noches después de la cena. Hacía, bueno, una temperatura agradable, hacía calor. Mientras bajaba hacia los bulevares, miraba sobre mi cabeza el río negro y lleno de estrellas recortado en el cielo por los tejados de la calle, que se curvaba y ondeaba como un auténtico torrente, un caudal rodante de astros. Todo se veía claro en el aire ligero, desde los planetas hasta las farolas de gas. Brillaban tantas luces allá arriba y en la ciudad que las tinieblas parecían iluminarse. Las noches claras son más alegres que los días de sol espléndido.
En el bulevar resplandecían los cafés; la gente reía, pasaba o bebía. Entré un momento al teatro; ¿a qué teatro? ya no lo sé. Había tanta claridad que me entristecí y salí con el corazón algo ensombrecido por aquel choque brutal de luz en el oro de los balcones, por el destello ficticio de la enorme araña de cristal, por la barrera de fuego de las candilejas, por la melancolía de esta claridad falsa y cruda.
Me dirigí hacia los Campos Elíseos, donde los cafés concierto parecían hogueras entre el follaje. Los castaños radiantes de luz amarilla parecían pintados, parecían árboles fosforescentes. Y las bombillas eléctricas, semejantes a lunas destellantes y pálidas, a huevos de luna caídos del cielo, a perlas monstruosas, vivas, hacían palidecer bajo su claridad nacarada, misteriosa y real, los hilos del gas, del feo y sucio gas, y las guirnaldas de cristales coloreados.
Me detuve bajo el Arco del Triunfo para mirar la avenida, la larga y admirable avenida estrellada, que iba hacia París entre dos líneas de fuego, y los astros, los astros allá arriba, los astros desconocidos, arrojados al azar en la inmensidad donde dibujan esas extrañas figuras que tanto hacen soñar e imaginar.
Entré en el Bois de Boulogne y permanecí largo tiempo. Un extraño escalofrío se había apoderado de mí, una emoción imprevista y poderosa, un pensamiento exaltado que rozaba la locura.
Anduve durante mucho, mucho tiempo. Luego volví.
¿Qué hora sería cuando volví a pasar bajo el Arco del Triunfo? No lo sé. La ciudad dormía y nubes, grandes nubes negras, se esparcían lentamente en el cielo.
Por primera vez sentí que iba a suceder algo extraordinario, algo nuevo. Me pareció que hacía frío, que el aire se espesaba, que la noche, que mi amada noche, se volvía pesada en mi corazón. Ahora la avenida estaba desierta. Solos, dos agentes de policía paseaban cerca de la parada de coches de caballos y, por la calzada iluminada apenas por las farolas de gas que parecían moribundas, una hilera de vehículos cargados con legumbres se dirigía hacia el mercado de Les Halles. Iban lentamente, llenos de zanahorias, nabos y coles. Los conductores dormían, invisibles, y los caballos mantenían un paso uniforme, siguiendo al vehículo que los precedía, sin ruido sobre el pavimento de madera. Frente a cada una de las luces de la acera, las zanahorias se iluminaban de rojo, los nabos se iluminaban de blanco, las coles se iluminaban de verde, y pasaban, uno tras otro, estos coches rojos; de un rojo de fuego, blancos, de un blanco de plata, verdes, de un verde esmeralda.
Los seguí, y luego volví por la calle Royale y aparecí de nuevo en los bulevares. Ya no había nadie, ya no había cafés luminosos, sólo algunos rezagados que se apresuraban. Jamás había visto un París tan muerto, tan desierto. Saqué mi reloj. Eran las dos.
Una fuerza me empujaba, una necesidad de caminar. Me dirigí, pues, hacia la Bastilla. Allí me di cuenta de que nunca había visto una noche tan sombría, porque ni siquiera distinguía la columna de Julio, cuyo genio de oro se había perdido en la impenetrable oscuridad. Una bóveda de nubes, densa como la inmensidad, había ahogado las estrellas y parecía descender sobre la tierra para aniquilarla.
Volví sobre mis pasos. No había nadie a mi alrededor. En la Place du Château-d'Eau, sin embargo, un borracho estuvo a punto de tropezar conmigo, y luego desapareció. Durante algún tiempo seguí oyendo su paso desigual y sonoro. Seguí caminando. A la altura del barrio de Montmartre pasó un coche de caballos que descendía hacia el Sena. Lo llamé. El cochero no respondió. Una mujer rondaba cerca de la calle Drouot: «Escúcheme, señor.» Aceleré el paso para evitar su mano tendida hacia mí. Luego nada. Ante el Vaudeville, un trapero rebuscaba en la cuneta. Su farolillo vacilaba a ras del suelo. Le pregunté:
-¿Amigo, qué hora es?
-¡Y yo que sé! -gruñó-. No tengo reloj.
Entonces me di cuenta de repente de que las farolas de gas estaban apagadas. Sabía que en esta época del año las apagaban pronto, antes del amanecer, por economía; pero aún tardaría tanto en amanecer...
«Iré al mercado de Les Halles», pensé, «allí al menos encontré vida».
Me puse en marcha, pero ni siquiera sabía ir. Caminaba lentamente, como se hace en un bosque, reconociendo las calles, contándolas.
Ante el Crédit Lyonnais ladró un perro. Volví por la calle Grammont, perdido; anduve a la deriva, luego reconocí la Bolsa, por la verja que la rodea. Todo París dormía un sueño profundo, espantoso. Sin embargo, a lo lejos rodaba un coche de caballos, uno solo, quizá el mismo que había pasado junto a mí hacía un instante. Intenté alcanzarlo, siguiendo el ruido de sus ruedas a través de las calles solitarias y negras, negras como la muerte.
Una vez más me perdí. ¿Dónde estaba? ¡Qué locura apagar tan pronto el gas! Ningún transeúnte, ningún rezagado, ningún vagabundo, ni siquiera el maullido de un gato en celo. Nada.
«¿Dónde estaban los agentes de policía?", me dije. «Voy a gritar, y vendrán.» Grité, no respondió nadie.
Llamé más fuerte. Mi voz voló, sin eco, débil, ahogada, aplastada por la noche, por esta noche impenetrable.
Grité más fuerte: «¡Socorro! ¡Socorro! ¡Socorro!»
Mi desesperada llamada quedó sin respuesta. ¿Qué hora era? Saqué mi reloj, pero no tenía cerillas. Oí el leve tic-tac de la pequeña pieza mecánica con una desconocida y extraña alegría. Parecía estar viva. Me encontraba menos solo. ¡Qué misterio! Caminé de nuevo como un ciego, tocando las paredes con mi bastón, levantando los ojos al cielo, esperando que por fin llegara el día; pero el espacio estaba negro, completamente negro, más profundamente negro que la ciudad.
¿Qué hora podía ser? Me parecía caminar desde hacía un tiempo infinito pues mis piernas desfallecían, mi pecho jadeaba y sentía un hambre horrible.
Me decidí a llamar a la primera cochera. Toqué el timbre de cobre, que sonó en toda la casa; sonó de una forma extraña, como si este ruido vibrante fuera el único del edificio. Esperé. No contestó nadie. No abrieron la puerta. Llamé de nuevo; esperé... Nada.
Tuve miedo. Corrí a la casa siguiente, e hice sonar veinte veces el timbre en el oscuro pasillo donde debía dormir el portero. Pero no se despertó, y fui más lejos, tirando con todas mis fuerzas de las anillas o apretando los timbres, golpeando con mis pies, con mi bastón o mis manos todas las puertas obstinadamente cerradas.
Y de pronto, vi que había llegado al mercado de Les Halles. Estaba desierto, no se oía un ruido, ni un movimiento, ni un vehículo, ni un hombre, ni un manojo de verduras o flores. Estaba vacío, inmóvil, abandonado, muerto.
Un espantoso terror se apoderó de mí. ¿Qué sucedía? ¡Oh Dios mío! ¿Qué sucedía?
Me marché. Pero, ¿y la hora? ¿Y la hora? ¿Quién me diría la hora?
Ningún reloj sonaba en los campanarios o en los monumentos. Pensé: «Voy a abrir el cristal de mi reloj y tocaré la aguja con mis dedos.» Saqué el reloj... ya no sonaba... se había parado. Ya no quedaba nada, nada, ni siquiera un estremecimiento en la ciudad, ni un resplandor, ni la vibración de un sonido en el aire. Nada. Nada más. Ni tan siquiera el rodar lejano de un coche, nada.
Me encontraba en los muelles, y un frío glacial subía del río.
¿Corría aún el Sena?
Quise saberlo, encontré la escalera, bajé... No oía la corriente bajo los arcos del puente... Unos escalones más... luego la arena... el fango... y el agua... hundí mi brazo, el agua corría, corría, fría, fría, fría... casi helada... casi detenida... casi muerta.
Y sentí que ya nunca tendría fuerzas para volver a subir... y que iba a morir allí abajo... yo también, de hambre, de cansancio, y de frío.

Guy de Maupassant

domingo, 19 de abril de 2009

lunes, 9 de marzo de 2009

Los miedos

He aquí algunos de los miedos de la niñez escritos por los alumnos de 3º A:
Cuando miraba debajo de la cama, al Cristo crucificado de las procesiones,a las arañas,a los nazarenos de Semana Santa,a las profesoras gruñonas, al loro loco de mi vecina, al rincón oscuro de mi habitación, a un cuadro que hay en mi casa en blanco y negro con la torre Eiffeld y un señor antiguo,a los enchufes,a las grúas,a los niños grandes del colegio, al silencio continuo, al sonido de los ascensores,a los ruidos de la casa de mi abuelo, al sonido de la radio por la noche cuando estoy casi dormido,a viajar de noche,a quedarme sola en casa, a las calles vacías, al sonido de una flor cuando se corta,al sonido de los tacones al andar deprisa, a las muñecas de porcelana,a las hormigas,a un personaje llamado maryuña que me daba miedo,a los hombres que se disfrazan de mujeres en Carnaval,a las calificaciones,a los borrachos,a los collares con crucifijos,a dormir con la puerta abierta,a un muñeco que parecía de verdad, a los murciélagos,a los cubos de basura,a la mirada electrizante de una profesora, a los gritos de mi madre,a la mordedura de una serpiente, a no crecer y a los pasillos oscuros y a tener pesadillas.

viernes, 20 de febrero de 2009

El Cielo

Describe en unas líneas el cielo en un determinado momento que transmita tensión y dramatismo. Debe servir como preámbulo y acompañamiento a un diálogo entre personajes también dramático. Tras un proceso de depuración y corrección estos son algunos resulados:
"Estaba allí como si se fuera a caer en un mar infinito. Todo estaba oscuro. El cielo estaba grisáceo y las nubes, negras, parecían tener formas diabólicas. De pronto las nubes adoptaron la forma de un árbol gigantesco, sin hojas, que se estremecía con el viento, moviendo sus largas y secas ramas como enormes garras de inmensos brazos."
Sergio Garrido Carrasco 1º S
"El cielo estaba rojizo, pero poco a poco se iba poniendo verde amarillento, muy intenso, junto al color negruzco de las nubes que se enroscaban como una gran boa hambrienta y deslizante."
Daniel Feter Alarcón 1º X
"Era invierno. Hacía frío y aún no había amanecido. Las calles estaban desiertas. Caminaba por una ciudad fantasmal. Creía ver las sombras de las almas que una vez vivieron aquí. El cielo estaba vacío, como una caja de cartón. Una neblina empezó a descender y el horizonte se difuminó."
Elena Niño García, 1º S
"El sol se está ocultando en el límite de la tierra y el cielo. Como si un gran manto rojizo y naranjado envolviera el horizonte. Las nubes, como enormes sombras anaranjadas y negras reposaran en el cielo, alargadas, con una lentitud inquebrantable..."
Noelia Laguna 1º X
"Estaba en el coche escuchando música clásica. Oigo un ruido y veo que el cielo se ha transformado en un color morado azulado. Una ligera ventisca agita el polvo y las hojas secas de la calle. La luz de un rayo amarilla blanquecina me hace mirar una nube en forma de T..."
Silvia Camacho López 1º X
"Un cielo limpio y frágil como un cristal a punto de romperse en mil pedazos.."
Agripina Carretero de la Hoz 1ºS
"El cielo tenía el color intenso del mar. Las escasas nubes, que hacía un momento se habían esfumado, dejaron tras ellas un color ocre y sangriento..."
Helena Vidal Brazales 1º S

jueves, 19 de febrero de 2009

TEATRO EN EL AUDITORIO


REPRESENTACIÓN TEATRAL

"SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO"

de William Shakespeare

(Adaptación de Eduardo Mendoza)

Como ya sabéis todos, dentro de las actividades que el Plan de Lectura está organizando este curso está la representación teatral de ayer, que además forma parte de las actividades conmemorativas del 75 Aniversario del IES Bernardo Balbuena.

Esta obra ha sido dirigida por nuestra compañera Gloria López Aliaga, miembro del Departamento de Lengua y Literatura y miembro también del Equipo Interdisciplinar del Plan.

Creo que es justo darle la enhorabuena por lo bien que ha preparado la obra. Han sido muchas horas de ensayos y muchos desvelos.

No podemos dejar a un lado a todos los alumnos y alumnas que en ella han intervenido, pues sin ellos no hubiera sido posible esta representación. Han sido magnificas sus interpretaciones.

También debemos felicitar a Antonio Crespo y a Alicia González, ambos profesores del departamento de Plástica, por su extraordinario decorado.

Felicidades también a todos, por el vestuario, música, maquillaje...etc.

Agradecemos también el asesoramiento que la Caixa-Escena nos ha ofrecido y esperamos que esta magnífica representación pueda ser interpretada en alguno de los teatros que la Caixa tiene previstos para las representaciones teatrales de final de curso.

Si queréis felicitar a vuestros compañeros, dejad un comentario a esta noticia.

¡ENHORABUENA A TODOS!

martes, 17 de febrero de 2009

Desesperación

Transcribo el capítulo 1º de una novela policíaca escrita por tres alumnos:
"Eran las cuatro de la tarde. El agente M. subió al tren. Avanzó hasta el fondo del pasillo hasta que encontró un sitio libre y se sentó. A su lado estaba sentado un hombre con muy mal aspecto que ocultaba la cara detrás del periódico. Parecía un vagabundo. Enfrente de él una mujer con gafas de sol muy grandes, a pesar de que afuera aún nevaba, y un gran bolso que ocupaba el asiento contiguo.
El tren arrancó. Miró su reloj, las cuatro y diez. Tenía una cita importante en Madrid y no podía llegar tarde. Puso la alarma en el móvil e intentó dormir pero estaba demasiado nervioso. Tocó con la mano el maletín donde llevaba los documentos para comprobar que todavía estaban ahí. No podía permitir que los descubrieran o las consecuencias serían funestas.
Las cinco, pronto llegaría a Aranjuez, una parada más y estaría en Madrid. Allí el peligro habría terminado. Lo estarían esperando en la estación y allí su misión habría terminado.
Ahora estaba un poco más relajado, pronto acabaría todo. Miró a la mujer de enfrente, tenía la impresión de que estaba dormida pero no estaba seguro porque aún llevaba puestas las gafas de sol. Entonces vio reflejados en los cristales de las gafas a dos hombres que entraban en el vagón, uno de ellos era enorme, uno de sus brazos podría levantar a una persona sin esfuerzo, en cambio el otro era más bajo y avanzaba por el vagón con paso decidido, observando a todo el mundo. No llevaba uniforme pero enseguida se dio cuenta de que eran policías pues observó que iban armados, a pesar de llevar las armas escondidas, al fin y al cabo había sido entrenado para darse cuenta de ese tipo de detalles y éstos podían ser la diferencia entre acabar el día acostado en una cómoda cama o en un ataúd.
Los dos hombres le señalaron y avanzaron hacia donde estaba sentado. Justo en ese momento paró el tren, no estaba en Madrid pero no tenía otra opción, lo habían descubierto.
Abrió el maletín, cogió rápidamente los documentos y dejó allí el maletín vacío. Bajó del tren y se mezcló entre la multitud. Vio también cómo los dos matones bajaban del tren y se abrían paso entre la muchedumbre, buscándole. Tenía que despistarles, así que corrió buscando un lugar donde esconderse o más bien donde esconder los documentos porque lo más probable era que le atraparan, ya le habían visto la cara y ni se planteaba la posibilidad de hacer frente a dos hombres armados y uno de ellos dos cabezas más alto que él. No le convenía que le cogieran con los documentos. Así que entró en un bar."
(Continuará)
Alumnos de 1º de Bachillerato Artes: Rafael Chinchilla Laguna, Pedro Alfonso Martínez Novella y Julián Mateos de la Higuera Ruiz-Peinado.

lunes, 16 de febrero de 2009

Amor perdido

Mi hermana pasó toda su vida en la tierra.
Nació, murió.
Mientras tanto,
ni una mirada atenta, ni una frase.

Hizo lo que hacen todos los bebés,
llorar. Sólo que no quería que la alimentaran.
Inmóvil, mi madre la abrazaba, tratando de cambiar
primero su destino, después la historia.

Y algo cambió: al morir mi hermana
el corazón de mi madre se volvió
muy frío, muy rígido,
como un pequeño medallón de acero.

Me pareció entonces que el cuerpo de mi hermana
era un imán. Lo sentía atraer
el corazón de mi madre hacia la tierra,
para hacerlo crecer.

Louise Glück

domingo, 15 de febrero de 2009

Decálogo

Se trata de que el joven busque cuáles son los signos alentadores de honestidad en un mundo tan perverso como éste. ¿Qué clase de mundo es éste en el que vivimos? Haced un decálogo de dichos signos. Escribelos. Fíjate en este ejemplo:
1º Las nuevas investigaciones que se están realizando que, tal vez no tengan resultados hasta dentro de unos años, nos dan una esperanza para seguir adelante.
2º Tras la crisis ,que nos está destrozando los bolsillos, quizás surga un intento por solucionar nuestro futuro como trabajadores.
3º La gente con ganas de vivir que, teniendo una enfermedad dura, está intentando salir adelante y que mucha gente lo consigue.
4º Que exista gente comprometida con este mundo, que tiene esperanza en el ser humano y nos da esperanza.
5º Esperanza por un cambio con el nuevo presidente de EEUU.
6º El día que ocurrió el fatídico atentado del once de marzo todos sentimos que algo de cada uno de nosotros iba en ese tren. La esperanza nos llegó con esa unión de pensamiento y sentimientos, la tristeza de toda España unida.
7º Los nuevos proyectos para crear energía renovable, no contaminante, que estamos ya utilizando con gran eficacia.
8º El compromiso de algunas personas por la educación, y las distintas reformas que pretenden hacernos más competitivos y para estar el día de mañana mejor cualificados.
9º El intento de conseguir una paz más estable y duradera entre los países e intentar implantarla en otros países asolados por la guerra. Esta globalización hace que algunas de las atrocidades en contra de los derechos humanos se estén solucionando.
10º El siglo XX ha sido horrible no sólo por las dos guerras mundiales, sino por el "desguace" del planeta. Esperemos que el siglo XXI sea la Era del "Posdesguace" que, con más cultura y educación, "reconstruyamos" con optimismo la Tierra y la dejemos en paz a las nuevas generaciones.
Pablo García Galán, 1º Bachillerato de Artes

miércoles, 11 de febrero de 2009

Las sensaciones

Enumera o haz una lista de sensaciones tiernas o superagradables que te producen las cosas, los objetos, o las palabras de las personas o lo recuerdos o impresiones:
Ejemplos:
Me levanté. Era temprano y hacía fresquito. Salí de la tienda de campaña con rapidez. Contemplé aquel precioso amanecer en los Picos de Europa. Me quedé atónica ante tanta belleza.
Aquel pueblo andaluz aislado en el paisaje, con sus casas pintadas de blanco y con las calles llenas de cuestas.
La primera vez que me sostuve por mi misma en la bicicleta.
Cuando le doy de comer al gato callejero de mi calle que parece darme las gracias cuando maulla.
La primera vez que salí con mis abuelos a coger espárragos y encontré el más largo que había visto nunca.
En las noches de verano te tumbas en una hamaca en la terraza y contemplas las estrellas.
María López León 4ºC
Me disponía a refresar de Melilla en el barco y en mitad del mar pudimos observar una multitud de delfines saltando por encima de las olas. Ello junto a la magnífica puesta de sol es una impresión que perdura en lo más íntimo de mí.
Cuando nació mi primo y al verlo tan pequeño se me puso la carne de gallina.
Cuando me fui a esquiar con mi hermano y vimos un gran manto blanco de nieve, y las huellas que dejábamos en tanta blandura.
Eduardo García-Rojo Morales 4ºC
Estando en Santo Domingo me bañé en el mar. Era un agua limpia y de color turquesa. Los peces nadaban alrededor de los pies.
El amanecer en las lagunas de Ruidera y el sol reflejándose en las aguas como en un espejo.
Antonio Hernanz Muñoz 4ºC
La cabez de jabalí que había en la casa de mi abuela con la que jugaba cuando era pequeño.
La navegación en un velero pequeño estando a punto de volcar durante los días vividos en un campamento.
Ver a una familia que hacía más de seis años que no la veía.
José Luis Herreros 4º C
Sentirme rodeado de robles, pinos, hallas y respirar el ambiente fresco.
Alvaro Navarro Galán 4ºC
Cuando aprendí a nadar después de haber padecido mucho miedo para hacerlo.
Cuando estaba en un barco y me iba alejando poco a poco de la costa. Pensaba que esa imagen ya la había soñado antes.
Ricardo Rubio Sánchez 4º C
Las flores, todas las flores que inundaban las calles de un pueblo en Alemania: puestas, ventanas, farolas, escaleras,hasta un pozo viejo estaba decorado con petunias. Narcisos, rosas,gardenias, claveles, mimosas, petunias...etc. Parecia un pueblo salido de un cuento nórdico de hadas.
La luz pálida que se filtra tras la neblina y los sonidos apagados de los barcos de pesca entrando o saliendo del puerto en Cantabria.
La vieja lámpara de cristal azul, rojo y verde de mi abuela que en paz descanse.
El sonido cadencioso, como de caja de guitarra y como de alguien que no quiere dejarse notar, que tenía la voz de mi padre.
María Garcia 3º

martes, 10 de febrero de 2009

¿Soy un mal estudiante?

Era incapaz de estudiar. Como siempre le sucedía. Tenía la cabeza sujeta con sus dos manos e intentaba no desviar la mirada de las imágenes de su libro de historia. Las letras escritas le aburrían. Se sentaba y hacía como que estudiaba pensando en las nubes. Se ponía a jugar a la vídeo consola y luego se tumbaba en la cama en el modelito que se iba a llevar al examen. Quiso sentarse a estudiar otra vez, pero sonó el teléfono. Era su amigo. Se fueron a jugar al tenis. Regresó a su casa a la noche. Cenó con el libro encima de la mesa y la tele encendida con el volumen a toda pastilla. Como siempre, a la mañana siguiente sonó el despertador muy temprano para poder estudiar, pero cuando suena siempre lo apaga y sigue durmiendo. Llegó el examen. No tenía ni idea y no le importaba.
Álvaro Navarro Galán. 4ºC
Una vez más esa tarde mi madre me regañó porque eran las seis y no había empezado a estudiar. Estuve más de cuareta y cinco minutos merendando para poder ver la televisión. Después de la merienda me acerqué al escritorio, abrí el libro y encendí el ordenador. Cuando venía mi madre, yo apagaba la pantalla y hacía como si estudiara. A la mañana siguiente me levantó mi madre a las seis y media para seguir estudiando, pero cuando se fue volví a dormirme. Cinco minutos antes del examen cogí el libro para estudiar por primera vez, pero el temario era muy amplio por lo que decidí dejarlo. En el examen puse mi nombre y crucé los brazos.
José Luis Herreros 4ºC
Estaba en clase de Ética. Me situé atrás del todo. Mientras la profesora explicaba teoría de Aristóteles estoy haciendo dibujos en la mesa. Transcurrido un tiempo, me llama la atención y me sobresalto. Cuando se dio la vuelta, me puse a contar las baldosas del suelo. Después de contarlas todas, miré hacia la ventana. Cuando parecía que me divertía observando a mis compañeros, la profesora cerró la persiana porque le molestaba el sol a la más fea de la clase. Ya no podía más del aburrimiento que tenía. Intentaba escuchar a la profesora pero me mareaba. Me puse a ver las ilustraciones del libro. Unas ruinas de Roma, unos cuadros de pintores famosos, un caballo de mármol aparecían. Luego la profesora me preguntó qué es lo que habíamos leído y yo no supe contestar. Me puso un negativo y me advirtió una vez más que estudiara. Ella ya me conocía mi trayectoria y sabía que no iba a hacerlo.¿O a lo mejor sí?
Ricardo Rubio Sánchez 4ºC
Se levanta de la silla y se dispone a ir a la cocina para merendar. Se hace el bocadillo y vuelve a su habitación. Mira el libro en el cajón pero pasa de él. Se tumba encima de la colcha y pone la televisión. Cuando termina de merendar vuelve a la cocina y coge un refresco. Se sienta en el escritorio y coge un libro y lo abre por la primera página. No tardó ni dos minutos en coger el móvil y mandar mensajes. Cuando se dio cuenta había pasado una hora y media sin saber de qué trataba la primera página. Se conectó al mesenger y puso el libro al lado del ordenador. Finalmente mientras jugueteaba con el "pendrive" y pensaba en el fin de semana, consiguió leerse unas páginas del tema, pero sin prestar atención. Cuando al día siguiente llegó a clase recordaba algo que había leido, pero al asomarse al libro de un compañero que estaba repasado no le sonaba ni las fotos. Había perdido la tarde leyendo un tema que no entraba en el examen.
Irene López Fresneda 4ºC

sábado, 7 de febrero de 2009

El niño jardinero

La historia de Daniel y su flor

(Cuento de tema pedagógico)

Esta es la historia de un niño llamado Daniel. Dani, que así lo llamaremos durante la historia, es un niño que se aburre con facilidad. Él quiere hacer algo importante, algún milagro por así decirlo. Un día decide ir a buscar algún lugar donde pueda hacer algo importante por lo que la gente lo reconozca. Se le ocurre ir a un bosque donde hay un ngran río, el río Nilo; hasta ahí todo normal, pero es que arriba del Nilo hay una gran montaña a la que él todavía nunca había subido. Dispuesto a subirla la sube con todo el calor que hacía. Cuando llegó a la cumbre se encontró con una diminuta flor marchitada y caída. Él vio allí su oportunidad de hacer algo importante y sin pensárselo dos veces bajó la montaña, cogió entre sus manos toda el agua que pudo y cuando subió solo tenía tres gotas, pero a Dani no le importó porque subiría y bajaría tantas veces como hiciesen falta, y así lo hizo; subió y bajó veintisiete veces y la planta seguía igual pero volvió a subir y a bajar otras veintisiete veces y la planta creció, pero tampoco era un gigante y Dani lo que pretendía era que fuese la mayor planta del mundo, porque así la gente le tomaría como un héroe o algo por el estilo. Detrás de esas ganas de ser el héroe de su pueblo, estaban las ganas de ayudar a la naturaleza y además mataría dos pájaros de un tiro, porque al ayudar también haría ejercicio ya que la montaña era un tanto alta, más o menos unos treinta metros, y había que subir y bajar. Todo esto lo haría durante varias semanas, incluso durante varios meses si hiciese falta. Cuando cayó la noche Dani se fue a su casa pero con la sensación del trabajo bien hecho. Se había pasado todo el día subiendo y bajando la grandísima montaña, y todo para que una flor marchitada creciese y se hiciese grande. En su casa cenó una de las mejores cenas que nunca había comido: pimientos de piquillo con un pincho de tortilla; y aunque parezca que es una comida que para los niños es un asco, paraél no lo era porque le gustaban las comidas raras como ya pueden ser la coliflor y los pimientos de piquillo. Cuando terminó de cenar, se levantó, cogió un plato y se acostó, después de rezar las correspondientes oraciones porque para él no había cosa más importantes. Transcurrió la noche y Dani se levantó tres veces a hacer pis porque estaba muy nervioso. Su madre le decía que se transquilizara pero él no podía, tenía la satisfacción de que estaba haciendo un milagro. Cuando se levantó por la mañana desayunó y se fue directo al monte a por la pobrecita flor que se había vuelto a marchitar por el calor; eso quería decir que todo el trabajo del día anterior no había valido para nada en absoluto, pero Dani no bajó los brazos en ningún momento ni se desanimó; cogió su barreño y se fue a por agua, luego, cuando subió arriba, había derramado la mitad del barreño pero volvió a bajar y subir hasta que la flor se enderezó; entonces Dani decidió tomarse un descanso porque la verdad es que subir y bajar en pleno verano cansa un poquito. Menos mal que tenía agua para beber, de eso no podría quejarse porque el agua del río era una de las mejores aguas de la región.
Pasaron cinco minutos y era hora de seguir trabajando. Dani pensó que si le echaba más agua la flor se volvería a caer ahora por exceso, pero lo que se le ocurrió a Daniel fue ponerle una sombrilla de las que ponen en los vasos, para que el sol no la achicharrara. Era una buena idea pero ahora tendría que volver a su casa a por la sombrilla. Volvió, subió al monte y la clavó. Dani se fue a su casa a descansar y por la tarde ya volvería. Por la tarde fueron los amigos de Dani a llamarlo y éste salió a jugar con ellos a la pelota. Con lo que ellos no contaron fue con que los gamberros del barrio fueron al monte y destruyeron la flor, pisoteándola. Cuando al día siguiente volvió Dani a ver el progreso de la flor se llevó un gran chasco y se enfadó muchísimo. En ese momento se le ocurrió seguir las pistas y encontrar al culpable para darle su merecido, pero pensó que, de momento, lo más importante era que la flor se recuperase y que se pusiese grande. Rápidamente bajó a por agua y subió pero sin el barreño porque no había tiempo; además, cuando el colegio empezase ya no tendría tanto tiempo para la flor y entonces estaría menos atendida y los vándalos podrían volver a destruirla y eso ya sería el colmo porque ya sí que no se podría remontar. Lo que se le ocurrió a Dani fue ponerle una valla alrededor; Dani no la tenía pero eso daba igual, porque o la fabricaba o la pedía a algún familiar o conocido. Optó por fabricarla lo que le llevó un tiempo y al cabo de cuatro horas y cuarto la valla quedó terminada y, para colmo, no había quedado mal, había quedado muy pero que muy bien. Fue a colocarla y, ya que estaba allí, con la ayuda de su barreño la regó y así fue la mañana de Dani. Por la tarde Dani no fue porque sabía que su flor estaba a salvo y ya había crecido lo suyo.
Daniel le dijo a su padre que si le dejaba la cámara de fotos para fotografiar el proceso de la flor y además le puso nombre a la flor, se llamaba María Mercedes. Con la cámara de fotos de su padre y el nombre de la flor puesto, se fue al monte, lo subió y la fotografió muchas veces; había decidido hacer un álbum de fotos solo de la flor y de su progreso. Cada vez la obsesión de Daniel era mayor y el progreso también; hasta la madre de Dani, María Mercedes, se lo decía cada día pero a éste le daba igual; él tenía en su cabeza la idea de hacer un milagro por lo que ser reconocido en el futuro y lo conseguiría pasase lo que pasase porque cuando a este chico se le mete algo en la cabeza es para cumplirlo y no para dejarlo a medias, como muchas veces hacía su padre y su madre.
Al día siguiente la planta había crecido hasta llegar a un nmetro diez y Dani estaba muy orgulloso del trabajo que estaba haciendo y del progreso de su María Mercedes (la flor, no su madre). Así pasaron los días pero no todos los días crecía medio metro, había días en los que ni crecía o si lo hacía era sólo milímetros, pero eso a Dani le daba igual. Su padre, Alfonso, le decía todos los días que no se rindiese, que tarde o temprano la planta sería gigante (se lo decía de broma y Dani se lo creía) . Y eso fue lo que le llevó a tener tanta obsesión por la dichosa flor; él no se lo tomaba como una obsesión sino como un hobby y eso le gustaba porque se supone que los hobbies te tienen que gustar y a Daniel le gustaba, y mucho. Se acercaban las fiestas del pueblo y estas fiestas son de las más importantes para el pueblo porque se abren muchísimos museos y si hay algo curioso en el pueblo se inaugura o se le da una medalla o algo por el estilo. La flor llegaba a superar los dos metros, el alcalde se enteró y lo más seguro es que le diesen una medalla a Dani por haber criado una de las maravillas del pueblo. Cuando llegaron las fiestas, todo el pueblo estaba alumbrado y el día de la inauguración mandaron una carta a casa de Dani comunicándole que le darían una medalla por la flor, él no se lo podía creer y daba botes de alegría. Por fin todo su trabajo daría frutos. Por la tarde se inauguraría la flor como la flor más grande del mundo y la medalla, por fin, fue de Dani que estaba super orgulloso de su trabajo. Cuando terminó la inauguración, todo el mundo coreó el nombre de Dani y se lo llevaron a hombros hasta la plaza principal del pueblo. Dani había triunfado.

Álvaro López Carrero 2º E.S.O.

viernes, 6 de febrero de 2009

El cordón de zapatos. Breve escena de relato policíaco

Con un mono de color negro y un gorro de lana del mismo color, cuando las nubes tapaban la luna y la gente no pasaba por la calle, se dirigió hacia la puerta y entró. Atravesó el vestíbulo rápidamente. Por el rabillo del ojo vio al vigilante inconsciente en el suelo, tal como le habían dicho. Subió las escaleras hasta la planta seis. Allí había una puerta con lector de tarjeta. La sacó de su bolsillo. Le tembló la mano al pasarla. Había abierto muchas veces la puerta, pero de día, con la gente, y sin malas intenciones. El lector emitió un pitido y la puerta se abrió. Dentro había una gran habitación con varios cubículos, uno de ellos el suyo. Pasó y registró el cubículo que estaba más alejado. Miró en los cajones pero no encontró nada. Entonces recordó las instrucciones:"Detrás del ordenador". Apartó la computadora y vio algo brillante. Era el chip que estaba buscando. Todos sus problemas estaban solucionados. Desde que había leído aquella carta siempre estaba más nervioso. Le habían amenazado con revelar su pasado más oscuro. Un pasado lleno de delitos, que le podían costar la vida. No dirían nada, siempre y cuando les trajese ese chip. No sabía qué contenía, pero la vida es más importante que un trozo de metal. Iba a guardarlo en el bolsillo y largarse de allí, cuando la alarma saltó. Se oyó un ruido escandaloso que le puso muy tenso. Si la alarma había saltado quería decir que el ordenador había captado el nombre del último que accedió a la camara. Le pillarían, y entonces se sabría todo. Pero se le ocurrió una idea. Ellos le vigilaban, ellos le ayudarían. Se deshizo el nudo de los zapatos y extrajo el cordón. Cogió unos CDS de unas mesas, los ató con cordones, y los puso en la ventana. Así vería que estaba en apuros. A los pocos minutos vio a alguien de abajo que le echaba una escalera. Ya oía las voces en la entrada, así que arrojó los cordones y los CDS al suelo y bajó la escalera. Cuando iba por la mitad del trayecto, se le deslizó un zapato y cayó al suelo. No lo supo, pues estaba inconsciente, pero el hombre que le había dado la escalera le sustrajo el chip del bolsillo, ocultó el cuerpo del que creía muerto detrás de unos contenedores y se marchó. Al cabo de unas horas se despertó con un fuerte dolor de cabeza, sin recordar nada y con la única idea de tomar una copa.

José Luis Crespo Cepeda 3ºA

Encierro o lugar deleitoso

Desde aquella clase pequeña y poco iluminada observaba el exterior. Aquella ventana me separaba de la libertad. Ese era el instituto al que estábamos obligados a ir. La sombra que hacían las rejas de protección de las ventanas me resultaban muy parecidas a los barrotes de la jaula de un preso. Además, por la cara que tenían todos los alumnos se deducía que estábamos amargados. El profesor nos llamaba la atención con fuertes gritos que nos asustabaan y nos hacían callar como a ovejas. El profesor era como un soldado en un campo de reclusión.
Sonó el timbre. Nos indicó que debíamos salir fuera, al patio, al paseo diario y al bocadillo "albaalizado". Y ahí, con el suelo embarrizado o árido, todos observábamos con cara triste la libertad anhelada, a otras personas que estaban detrás de las vallas. Aquellas vallas que tantos chicos habían intentado saltar para ser libres y que tantas veces habían sido pillados por algún profesor, que les aportaba un brutal castigo por intentar escapar. Sólo queríamos intentar ser libres...
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Desde mi cómoda silla y mi espacioso pupitre observaba cómo por la ventana entraban unos rasdiantes rayos de sol que iluminaban la clase. El profesor, con el que teníamos mucha confianza, explicaba su agradable e interesante lección. Todos atendíamos alegremente y con entusiasmo. De vez en cuando charlábamos entre compañeros sin haber un gran murmullo. Sonó unos breves compases de música clásica y salimos al espacioso y frondoso bosque que había en el patio. Allí podíamos observar cómo los árboles se movían lentamente con el aire y los pájaros revoloteaban como en una película de dibujos animados de Disney. Algunos chicos jugaban al fútbol, mientras que otros charlaban tarnquilamente al sol o bajo la sombra de un olmo.

Raquel Antequera Martín 3º A

Encierro

jueves, 5 de febrero de 2009

Verdadero o Falso




En muchos libros de Matemáticas y algunos de pasatiempos suele aparecer el siguiente problema o similar:
Un hombre deja en herencia 17 monedas para que se las repartan entre sus tres hijos, de manera que el primogénito tuviera la mitad, el segundo un tercio y el último una novena parte.
La solución la puedes encontrar en el libro "Póngame un kilo de Matemáticas", en la Biblioteca hay muchos ejemplares por lo que te puedes llevar uno a casa, disfrutar con su lectura y conocer la solución que propone un Gran Maestro. Pero ¿está bien esta solución?, escribe tu respuesta y entrégala en el departamento de Matemáticas o en la Biblioteca, las respuestas acertadas tendrán un premio.


Reseña literaria

LOS CRÍMENES DE LA VIUDA ROJA.

En esta novela se cuentan los asesinatos incomprensibles que se suceden a lo largo de la historia, en la mansión Mantling, desde la época de la Revolución francesa, y en torno a este tema se desarrolla toda la investigación y la trama de la novela. Destaca la experiencia humana del doctor Arnold, un psicópata capaz de manejar a dos personas, sólo por mejorara sus recursos financieros.
Son inolvidables los personajes como Guy Brixham, Judith o Bob Carstairs...Y otros personajes de corte y modales muy británicos. El escenario es Londres y la acción transcurre en tres días. Todo concentrado en la investigación y las hábiles deducciones lógicas del investigador.
El libro transmite una acción trepidante, desde la llegada a la casa del dr. Tairlaine y la presentación de los siete invitados hasta toda la investigación desplegada por el hábil investigador H.M.
Si te gusta el misterio y el suspense en alto grado, ésta es la novela del misterio de los crímenes producidos en el cuarto de la Viuda Roja. Además te puede llevar a otras muchas del mismo género policíaco o de investigación.
Hasta pronto,
HELENA VIDAL BRAZALES 1º S

Poesía de Amor para jóvenes y no tan jóvenes

LEY NO ESCRITA,

de Louise Glück

Interesante cómo nos enamoramos:
en mi caso por completo, del todo,
y, oh, a menudo,
así fue en mi juventud.
Y siempre de hombres aniñados,
amorfos, sombríos, que daban tímidas patadas
a las hojas muertas:
como Balanchine.
Ni siquiera los veía como distintas versiones de lo mismo.
Yo, con mi inflexible platonismo,
con mi empeño en ver las cosas una a una,
me alcé contra el artículo indefinido.
Y así, los errores de mi juventud
me hundieron en la desesperanza,
porque se repetían,
como suele ocurrir.
Pero en ti percibí algo ajeno al arquetipo,
una verdadera expansión, un optimismo
y un amor a lo terrenal
que no conocía mi carácter. Con orgullo
bendije la buena suerte de tenerte.
La bendije por completo, al igual que aquellos años.
Y tú, a sabiendas y con crueldad
me enseñaste poco a poco el sinsentido
de esa palabra.

(Si lo has leído, escribe tu comentario)

miércoles, 4 de febrero de 2009

Se vende alianza de Oro

"Se vende alianza de Oro de 18 quilates, de 4 mm de ancho con un diamante tallado de 0´20 quilates, de la talla 21 sin ningún tipo de grabado, y camiseta de los Beatles color gris, talla mediana. Si alguien está interesado, por favor que contacte al 636549725543 lo antes posible."
Con gran decepción cerré el periódico y lo tiré a la basura nada más leer el anuncio.
Sabía que no había hecho bien, pero aquello era demasiado.
Y es que,¿cómo tendría que haber actuado?. Los ves de lejos. Tu mente empieza a imaginar cómo sería en tu vida el que alguien te abrazase así, te agarrara de ese modo, te besara con esa pasión. Observas qué hermosa pareja hacen, qué felices se ven. Sigues caminando...cuando, de pronto..., reconoces a uno de los que forman esa encantadora pareja, que desborda sensualidad en cada movimiento. Ya no puedes imaginar nada, sólo deseas desaparecer, no encontrarte en ese lugar, en ese instante. ¿Qué pasará con el matrimonio de estos amigos que en un par de días se comprometen? ¿Por qué he tenido que encontarme con esto? ¿La otra parte será conocedora de esta traición? Qué complicado tema. Imagino que alguna vez, muchos de nosotros, por desgracia, nos hemos encontrado en una situación así,¿pero en cuál?. Podemos estar en el lado del que traiciona o del traicionado. O ser la amistad que se entera de ese acto hacia un amigo, ¿qué piensas que es mejor hacer en estos casos? Es un tema que todos en algún momento hemos hablado, de si te gustaría o no conocer si tu pareja te llega a ser infiel, como todo nada es así, no todo es no. Muchos dicen que no quieren saberlo, otros prefieren la verdad ante todo. Y es que a pesar de conocer a la perfección a ambas partes, estaba perplejo, con la mente en blanco sin saber qué hacer. Yo ya había sido engañado a lo largo de mi vida, y sabía perfectamente que sólo el tiempo puede ayudarte. Es un luto que llevas muy dentro de tí y que sólo tú puedes superar. No existe una varita mágica que te pueda borrar ese dolor. Sólo nos queda dejar que transcurra el tiempo mientras nuevamente tratamos de levantarnos. No es fácil, porque la dolorosa experiencia nos hace dudar de cualquier persona que se nos acerca. Es incluso posible que una buena persona que merece ser amado se nos acerque, pero estamos tan dolidos que nos resulta fácil cambiar el chip y volver a empezar.
Todos recomiendan no buscar pareja en ese momento de dolor, porque es cuando más sensible está tu corazón. Estás tan vulnerable que crees que cualquier cosa te servirá para olvidar, pero te equivicas. Debes quedarte en silencio, meditando, tomando esto como un luto que llevar hasta que vuelvas a ver la luz del sol. Pero el proceso es difícil, y en momentos recordando la traición desearías no vivir ni hacer nada.
Pero en el caso de Juan yo no sabía cómo actuar, si contarle todo, pero sabía, que si lo hacía, dejaría a Alicia, pues no forma parte de su forma de ser el que lo engañen, por lo que estaba seguro de que no le daría otra oportunidad, y en ese caso no sabía si repetirle aquel consejo que él mismo me dio:" Espera tranquilamente que llegue la persona adecuada a tu vida, te volverán a dar ganas de amar, volverás a ver que los días tienen colores y no son en blanco y negro como los ves ahora." Y es que en el caso de ser tú el que tienes esa información, de la infidelidad de una pareja de amigos, ¿cómo actuarías?, callarías o hablarías con alguno de ellos...
Pues bien, yo callé. Aunque no me vaió de mucho, pues en este caso mi amigo Juan se acabó enterando de esta infidelidad, y anuló la boda con la única mujer a la que realmente había amado a tan solo dos días de que se celebrara. Lo peor fue que supo que yo lo sabía y sin pedirme explicaciones dejó de hablarme para siempre.
Pero a pesar de todo me sigue sorprendiendo que haya podido poner en venta la camiseta que le regalé cuando teníamos quince años, y es que desde niños fuimos inseparables.
Abrí el armario, y en el fondo de un destartalado cajón hallé la misma prenda que Juan había puesto en venta, la única diferencia es que ésta me la había regalado a mí.
Una lágrima corrió ágilmente por mi mejilla perdiéndose en el vacío, sin poder contenerme más, cerré el armario, y abrazado a lo único que me quedaba del hombre que había estado toda la vida a mi lado, apoyándome en lo bueno y en lo malo, ahora ya no volvería más. Lloré sin miedo, sin vergüenza, con impotencia, expulsando toda la rabia contenida, y así estuve toda la mañana olvidándome incluso de que tendría que haber ido a trabajar.

ADELA PARRILLA GÓMEZ 3ºA

ATRAPADO

Hoy estaba en el circo ensayando y, de repente, me llama el jefe para hablar conmigo . Creía que me iba a aconsejar sobre la puesta en escena o que reforzara más algún truco, pero no,me ha despedido . Cuando llego a casa , de traer a mis hijos del colegio , llega mi marido con una cara de tristeza y me dice : Tenemos que hablar. Después de comer me coge y me dice que su jefe se ha cansado de él y que le ha despedido , vamos, que está en el paro. En ese momento me vine abajo, entre otras cosas , porque aquí , en Murcia , no hay ninguna oferta de trabajo , y tenemos que pagar : hipoteca ,coche ,los gastos de la casa y el material necesario e imprescindible para los niños, ya que acaban de empezar el colegio , y todo esto sin tener un duro... !ESTO ES DESESPERANTE!.
ABIGAIL VALERO 3ºA.

martes, 3 de febrero de 2009

Tipos de playas.. El Arte de la Literatura

Me dirigía a la playa por el paseo marítimo. Era de noche. No había mucha gente, tan solo algunas personas que se dirigían a sus casas o a hacer las últimas compras del día. Oía el sonido de las olas chocando con las rocas. Me recordaba cada momento malo que había pasado en mis cinquenta años de vida. Bajé hacia la arena. Las olas llegaban hasta mis pies. Sentía pequeños escalofríos en todo mi cuerpo. Desde el oscuro horizonte venía una luz que sería de un barco que venía de pescar. Esa luz me indicó el camino que debía seguir y, tras ese relámpago, sonó el pitido de un barco. Entonces la luz dejó de verse, dando paso a recuerdos de gritos e insultos.
Ana María López de Lerma García. 3ºA
Al pisar la arena, el silencio se quebró. Su sonido fue grave y espectral. La playa tenía una forma curva y abierta. Relucía como una enorme perla. Su brillo ascendía hasta el cielo como la niebla. Las olas se estrellaban lentamente contra la playa. La luna, en el cielo, se unía con el horizonte, contaminando la oscura agua con su luz. Mas allá de la playa, en el mar, había dos rocas de gran tamaño. Eran grises y negras al mismo tiempo. La luna lo decidía. Las luciérnagas, desperdigadas por la orilla, revelaban la virginidad de la playa. Si fuera un cuervo y mirara la playa desde arriba, su arena tendría la forma de una sonrisa, y las piedras serían sus ojos. Una malvada cara, muerta como los huesos.
José Luis Crespo Cepeda 3ºA
Desde la toalla, sentada, observaba aquel paisaje solitario. Estaba anocheciendo. El cielo empezaba a teñirse de un color morado suave, que hacía juego con el colorazabache de la arena. El sol estaba a punto de esconderse. Se reflejaba en el agua y era una enorme bola roja anaranjada. Recordé a un volcán en erupción. Al otro lado, hacia el embarcadero, había tres pequeños barcos pintados de color cielo sucio, como de antes de una tormenta. Había trozos de madera de barcos por toda la playa, junto a redes viejas y un ancla oxidada. Me deslumbró la luz de un espejo de mano, roto, tirado sobre la arena.
Raquel Antequera Martín 3ºA
Las olas chocan con delicadeza contra la arena, como una hoja mecida por el viento. El mar da la sensación de tener sed. La arena es tosca y casi gris. Al tocarla se clava como espinas. La orilla está inundada de algas verdosas que dan asco, creando una barrera en forma de advertencia. En la lejanía, casi enterrada, una destartalada sombrilla descansa olvidada. Pequeños fragmentos de botellas se extienden brillando por los escasos rayos de sol, como el mármol lúgubre de una lápida.
Adela Parrilla Gómez 3º A
Caía la tarde envolviendo a las olas en un quejido de frío. La arena, mojada, resbalaba entre el sonido de lamentos. Las gotas de lluvia empapaban la esbelta figura de un hombre vestido de negro. Imperturbable.
Marta García López 3ºA
Desde el acantilado veía cómo las olas chocaban contra el saliente continental y llevaba hasta la orilla de la bahía los restos de las rocas que se desprendían. Estaba alejado de toda vida humana. Lo único que recordaba al ser humano era un viejo faro, que se encuentra en la parte más elevada del acantilado. Abajo se veía una minúscula e indefensa playa llena de guijarros.
Ricardo Rubio Sánchez 4ºC

lunes, 2 de febrero de 2009

Poesía sobre el Amor para jóvenes y no tan jóvenes

DE "CODA"
de Marilyn Hacker
¿Amaste de verdad lo que tan pronto has dejado?
Vuelve a casa, abrázame y disipa
este dolor de estómago, de cabeza, de corazón.
Nunca tanto, nunca había estado
tan desolada. Las noches de invierno oscurecen
la ventana. Ningún trabajo hará
que, donde estés, te acuestes de día o te despiertes
de noche por mí. El único regalo
que conservo o puedo dar es lo que he llorado,
las esclusas han liberado el llanto por las oportunidades
perdidas, por el fin de la juventud,
por todos los que amé y que en verdad han muerto.
Bebí nuestro año convertido en salmuera en vez
de miel de las estaciones de tu lengua.
..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..
( Si te ha gustado escribe tu comentario)

domingo, 1 de febrero de 2009

Breves apuntes sobre El Arte de la Literatura

En las próximas semanas voy a ir publicando algunos de los muchos trabajos de escritura literaria que han ido realizando los alumnos de la E.S.O. y 1º de Bachillerato durante este curso académico. Ellos han ido resolviendo y resuelven algunos de los procedimientos normales de composición de una narración literaria que se le plantea al escritor, como por ejemplo, la creación de la voz narrativa, saber manipular el punto de vista, mostrar a personajes como si fueran personas normales y corrientes, el uso de la descripción, la presencia del lector en el texto, el ritmo narrativo y el desarrollo cronológico, la expansión del núcleo temático, algunos de los tipos de juegos con la relación narrar-narratario, la visualización de los personajes y las descripciones, el discurso como resumen de los acontecimientos...,etc., y otros procedimientos que se usan en la creación literaria.
Por otra parte, tengo que decir que todo lo anterior figura en la programación didáctica y tiene como finalidad primerísima enseñar y mejorar la lectura de obras literarias y establecer una estrechísima relación entre el lenguaje y el pensamiento. Educar la mirada de los alumnos, ayudándoles a mejorar y a sentirse más estimulados en la lectura de obras literarias desde la propia práctica de la escritura literaria. Y conseguir que los alumnos (lectores) tengan una relación inmediata con sus propias palabras, con su propio lenguaje literario a partir de unos planteamientos metodológicos claros y exactos.

jueves, 29 de enero de 2009

El Arte de la Literatura

Todo en Literatura debe estar impregnado de sentimientos y sensaciones. Por eso, lector, invéntate una descripción de una playa que diga algo del carácter o de la forma de ser del narrador que creas conveniente.

Fíjate como ejemplo en el carácter melancólico y pesimista de esta playa de un cuento de John Cheever:

"Esa playa es un vasto paisaje, mágicamente limpio y sencillo. Es como un fragmento lunar. La marea había apisonado el suelo, de modo que era fácil caminar, y todo lo que quedaba sobre la arena había sido modificado dos veces por las olas. Estaba el esqueleto de una concha, un palo de escoba, parte de una botella y un pedazo de ladrillo, ambos golpeados y quebrados hasta ser irreconocibles..."

Te propongo que crees tu propia descripción de una playa imaginaria o paseada durante tu último veraneo en el Mediterraneo o vete a saber dónde estuviste. Los elementos y los objetos que coloques, o simplemente las alusiones dirán mucho del estado de ánimo de tu personaje en ese momento.

O te propongo también la descripción de unas "nubes"que transmitan , igual al ejercicio anterior, un determinado estado anímico del narrador. Por ejemplo, "las nubes emitían esa clase de resplandor que parece sangre" sirve para transmitir dramatismo y tensión entre las personas. También podría ser cómo es "el cielo" en un determinado momento. Por ejemplo, John Cheever, en La geometría del amor, escribe:

"Había oscurecido tanto que podíamos ver en el cielo el movimiento de la luz del faro. En las sombras restallaban las detonaciones constantes de la marejada..."

Para sugerir inmediatamente después que la casa familiar está en peligro y que podían ahogarse todos.

En fin, te animo a practicar el sutil arte de la escritura literaria. Hasta pronto:

José Luis Crespo Foix
LUNA NUEVA,
de Stephanie Meyer

Normalmente cuando hay luna nueva los lobos aullan y, la protagonista, después de un conflicto con su novio (vampiro), conoce que Jacob, su mejor amigo, es un hombre lobo. Entonces de estar deprimida pasa a sentirse bien...
En esta novela encontrarás las locuras que es capaz de provoca el amor y la amistad, aunque descubras que tu amigo no es normal. Seres anormales y seres humanos pueden amarse entre ellos. Pero no sabes, lector, cómo va a salir Bella de su depresión. ¿Le atrapará Victoria?¿Matarán a Edward? O Emmett, hermano de Edward, fuerte y preparado para la acción, otro vampiro en acción. O Rosalie con sus poderes vampíricos para leer la mente y otros muchos personajes fantásticos con todos sus poderes para hacerte pasar unos buenos ratos.

ÁLVARO NAVARRO GALÁN, 4ºC

domingo, 25 de enero de 2009

LA ORDEN DE LA ACADEMIA SPENCE,
de Libba Bray


Gemma es una chica descendiente de una familia adinerada de Inglaterra que por alguna razón que desconoce su familia se trasladó a Bombay. Su mayor ilusión era conocer Inglaterra, un lugar de ensueño sólo conocido por las cartas de su abuela.
Tras la muerte en extrañas circunstancias de Virginia, la madre de Gemma, cuya muerte la había visto en una de sus extrañas visiones, Gemma se traslada a Inglaterra y entra en la Academia Spence, una academia para "señoritas".
Las muertes de Virginia Doyle y Pippa, el encuentro con el espíritu de Circe, el descubrimientos de los reinos, los sentimientos de Gemma hacia Kartik, la relación secreta de Felicity e Ithal y otras más cosas misteriuosas y entrañables encontrarás en esta interesante novela. La magia y los reinos son la libertad que ellas deseaban y se le3s va de las manos.....El poder es una cosa difícil de controlar...La academia Spence las educa desde pequeñas para discriminar a los que no pertenecen a su clase social...Pero la orden es el refugio de unas adolescentes que siempre han soñado con que nadie las llevará por un carril...
Hasta otro momento, una lectora empedernida:

ELENA VALERO PÉREZ, 3ºA



EL MAGO DE OZ,
de L. Frank Baum
Esta novela pertenece a la literatura universal de todos los tiempos. Un día Dorotea viaja a un país fantástico en el que nunca antes había estado, el país de Oz, el Mago de Oz, junto a su perro Totó. Dorotea debe ir a la ciudad Esmeralda para que el Mago de Oz le conceda el deseo de volver a Kansas con sus tíos en el campo. De camino se va encontrando con el león cobarde que precisa ser valiente, el leñador de hojalata que busca un corazón y, por último, el espantapájaros que desea un cerebro. Pero tendrán que vencer muchos obstáculos, los moscones, las brujas..,etc. Todos queremos alcanzar nuestros deseos. La magia, las transformaciones, los encantamientos, los zapatos de la bruja del Este, el gorro del hada del Norte y el silbato de la bruja del Este....¿Quién es el Mago de oz? ¿Qué les aguarda a todos estos entrañables personajes? ¿Se cumplirán todos los deseos de estos personajes? El valor de la amistad, de la compasión y la ternura, la valentía y la cobardía encontrarás en esta genial novela de la literatura universal.
ABIGAIL VALERO, 3º A
EL PRÍCIPE DE LA NIEBLA,
de Carlos Ruiz Zafón
Unos personajes tendrán que resolver el misterioso caso del Orpheus gracias a la ayuda de los Cavers, en especial del proptagonista Max, joven de unos quice años, valiente, inteligente y decidido.
Roland les enseñó el buque hundido que se llamaba Orpheus...¿Jacobs es la misma persona que Roland? A mí me ha gustado este libro del autor de La sombra del viento porque es muy interesante y misterioso y te enseña que las personas nunca se conocen a fondo.
JESÚS ÚBEDA CASTAÑEDA, 3ºA
ROBINSON CRUSOE,
de D. Defoe
Robinson, cuando era pequeño, escuchaba los consejos que le daba su padre sobre la vida y que no saliera a la mar, pero Robinson no hizo caso y se marchó con un amigo. Una tormenta, el secuestro de unos piratas y el naufragio de su barco.
Robinson en la isla durante larguísimos años ,allí, solo, rodeado de la madre Naturaleza, lugar ideal para inventar, construir, reflexionar sobre el sentido de la vida. En verdad, os recomiendo esta obra tan importante de la Literatura universal.

JUAN TOLEDO SÁNCHEZ, 3ºA

sábado, 24 de enero de 2009

LECTURAS CON EFECTOS SECUNDARIOS




Una selección de libros para jóvenes
Tienes entre las manos material peligroso. Puede provocar deseos inalcanzables, alterar tus sueños, someter tu voluntad…Seguro que el indudable atractivo de algunos libros te resultará tentador. Es posible, incluso, que algunos personajes consigan hechizarte y te arrastren en su aventura. Antes de que eso suceda debemos advertirte: a veces un libro te lleva a otro libro y ése a otro más… Sin darte cuenta puedes caer en una infinita espiral de lectura y tú no quieres que eso suceda ¿o sí?Es cierto que hay quien lo prueba y después lo deja sin problemas, pero cuando se trata de buenos libros, resulta arriesgado jugar con fuego… A lo mejor te aficionas a leer y eso no se cambia así como así. Ahora tú tienes la palabra.
Sed de aventuras
Ataques de interrogación aguda
Sonrisa permanente
Crítica social
Hipertensión argumental
Delirios del pasado
Un laberinto de lecturas sin fín

Selección bibliográfica elaborada por el Equipo de promoción de la Lectura del Centro Internacional del Libro Infantil y Juvenil Salamanca.
GUILLERMO Y LA MONEDA DE ORO,
de Mino Milani.

Es un libro muy educativo porque te cuenta la historia de un niño que ha tenido que salir adelante en la vida sin padres y sin dinero, y que la gente cuando se entera que se ha encontrado una moneda de oro en vez de alegrarser por él y pensar que se lo merece, simplemente deciden quitársela. Además aparece un perro, Fric, que no sólo es un perro, sino un amigo.Y héctor, aunque sea un vagabundo y tampoco tenga dinero, es el mejor de todos, porque es el único que no le ha querido quitar la moneda. La experiencia mayor que transmite es la de un niño que ha sufrido y que siempre ha estado solo. También debo señalar al personaje de Don Pedro que es un hombre malo y mentiroso y al gendarme que es un hombre arrogante. Sinceramente lo recomiendo.

DIANA MARTÍN PINTADO 3ºA


EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS,
Trata de la crueldad del régimen nazi en la Alemania de Hitler, los problemas que conllevan el demostrar al mundo tus ideas, pero sobre todo, intenta demostrarnos lo que es la verdadera amistad y lo que podemos llegar a hacer por una persona que realmente nos importa.
Dos niños nos demuestran lo que de verdad somos cuando éramos pequeños y la inocencia de la que somos dueños. Bruno se adentró en el bosque hasta que se vio obligado a detenerse, ya que se encontraba delante de la valla que daba al campo de exterminio y de presos, al que el niño llamaba "granja" y se encontró con un joven niño que vestía como los demás compañeros, con "un pijama de rayas El muchacho que se encontraba al otro lado estaba delgado y sucio, y su nombre era Shmuel...

Un saludo,

MARTA MARTÍNEZ RODRÍGUEZ, 3ºA



DIARIO DE UN HADA,
de Clara Tahoces

La novela se basa fundamentalmente en el mundo de las hadas y, aunque a simple vista parece un libro de fácil comprensión tiene una estructura compleja y posee muchas alusiones y sugerencias que sólo pueden ser descubiertas o comprendidas por un lector vivaz y maduro.
Además hay un gran misterio oculto en él ya que como el nombre de las hadas es secreto, el libro no las llama por sus nombres verdaderos, pero si el lector tiene picardía podrá encontrar el verdadero nombre de uno de estos seres camuflado entre las páginas de este maravilloso relato.
La fantasía entrelazada estrechamente con la realidad son las protagonistas, ya que Beatriz (Aura) verá cómo su vida de humana poco tiene que envidiar a la del nuevo plano en el que habita y que aunque no lo parezca son muy similares. Para alguien interesado en estos temas este libro es ideal y seguro que acabará enganchándose, y es posible inclsuo que lo lea varias veces en diferentes etapas de su vida y se dará cuenta que no cambiará su percepción de él.
El diario lo que relata son las costumbres de las hadas, pero también cuenta cómo Aura aprende a ser una encanta (hadas que antes de serlo han sido humanas) con la ayuda de Estrella, su hada informadora. Detrás de ello, está la añoranza de su vida pasada porque está ligada al bosque para siempre.
El libro muestra lo importante que es levantarse ante las caídas, y que nunca se ha de hacer ni decir lo que el corazón no siemte, aunque con ello puedas encontrar la muerte. Y que nada es lo que parece, las apariencias engañan...

Hasta el próximo:

ADELA PARRILLA GÓMEZ,3ºA


CIENTO CINCUENTA Y TRES DÍAS DE INVIERNO,

de Xavier-Laurent Pétit

Los personajes de este libro son muy vivos y sencillos, en ocasiones llegan a ser rústicos. Galshan vive en un pisito en plena ciudad, y Baytar, su abuelo, vive en un pueblecito de cabañas en el que sólo queda él con sus caballos y rebaño. Su padre Ryhan es camionero, por eso pasa poco tiempo con ellos.

El tema trata de los días que se ve obligada Galshan a pasar con su abuelo en el pueblecito de montaña y las cosas que aprende de su abuelo. Las experiencias en la montaña son muy fuertes, porque la vida en la montaña es muy dura.

En este libro encontrarás no sólo experiencias de la vida, sino miedo, felicidad, competitividad, valentía y otros muchos sentimientos.

Hasta el próximo,

SERGIO DEL REY CASTILLO, 3ºA


EL ÚLTIMO TRABAJO DEL SEÑOR LUNA,
de César Mallorquí

A todos aquellos que adoran el misterio, la intriga, el drama...este libro se basa en cómo una mujer, sola, puede llegar a causarle molestias a un pez gordo mafioso, traficante de drogas. Esta humilde mujer se ve envuelta en una peligrosa situación; la buscan para asesinarla. Mientras la novela enlaza hechos, flor escapa de su país y viene a España a trabajar como criada en la casa de un superdotado. El joven finalmente se ve envuelto en peligrosos asuntos de Flor Huanaco. Siempre estamos expuestos al peligro, aunque pensemos lo contrario. Otra experiencia que transmite es que hay que pensar las consecuencias que conllevarían hacer ciertas cosas, pensar antes de actuar y siempre hay que afrontar los problemas con determinación para solucionarlos.

Hasta luego,
BLANCA SÁNCHEZ-MOLERO 3ºA

jueves, 22 de enero de 2009

HOMENAJE A UN HOMBRE LÚCIDO: CHARLES DARWIN

El 12 de febrero se cumplen 200 años del nacimiento de Charles Darwin y el 24 de noviembre, 150 de la publicación de su obra cumbre conocida como "El origen de las especies". Generalmente se suele citar a CH.Darwin (1809-1882) como el autor de la Teoría de la Evolución. pero esto es muy impreciso, ni Darwin fue el primer evolucionista. Su gran mérito es haber deducido, mostrado y comprobado el mecanismo por el que las especies de seres vivos cambian continuamente, es decir, evolucionan; sin embargo, la palabra mágica "evolución" solo aparece una vez en el Origen de las especies y lo hace en el último párrafo.
Su vida cambió cuando uno de los profesores en la Universidad de Cambridge le remitió una invitación para embarcarse en un barco, el Beagle, en calidad de naturalista sin paga y acompañante del capitán en un viaje alrededor del mundo. Acurrucado en su litera, nunca consiguió superar las náuseas que le producía el movimiento del barco.
Darwin, en "el origen de todas mis ideas, se refiere a las Islas Galápagos y a lo que observó en ellas, como a una serie de pájaros, los famosos pinzones de Darwin, en los que apreció semejanzas que revelaban parentesco u origen común y diferencias que indicaban cambios de adaptación. A ellos se unieron las celebradas tortugas, los fósiles que recogió en Sudamérica y sus observaciones en los atolones e islas coralinas del Pacífico.
Hoy podíamos resumir sus ideas evolutivas en cinco grandes enunciados. El primero, el cambio perpetuo. Todo en la naturaleza está en un proceso continuo de cambio, sin finalidad en sí mismo, sin un objetivo predeterminado y, desde luego, sin una inteligencia directriz que dote a los seres vivos de otra intención que la supervivencia. Según esto, una especie sólo tiene dos destinos: o se transforma en otra especie nueva o se extingue. Lo cual aplicado a la especie humana, ya fue difícil de aceptar en tiempos de Darwin, hasta para él mismo. Y sigue siendo difícil de aceptar para muchos en la actualidad...
El segundo enunciado es el origen común. Si las especies se van transformando en otras nuevas a lo largo del tiempo, podríamos seguir su rastro hacia atrás hasta llegar a un antecesor común. Es como reconstruir el árbol genealógico de una familia.
El tercero: la diversificación de las especies. Si una especie da lugar a dos nuevas y diferentes, a la larga, su número y diversidad irán en considerable aumento, aunque podremos reconocer semejanzas entre ellas por su parentesco. Como en las familias los hermanos se parecen y los primos conservan un cierto aire familiar.
El cuarto enunciado es el gradualismo, es decir, que todos estos cambios se producen de forma muy lenta y gradual, y sólo son apreciables en escalas temporales enormes.
Y por último la selección natural: sólo los mejores adaptados al entorno tienen posibilidad de reproducirse con éxito y transmitir a su descendencia sus características.
Todos estos enunciados han tenido una enorme transcendencia en la Ciencia.No nos hemos quedado anclados en Darwin. Hoy disponemos de herramientas técnicas que nos permiten ir mucho más allá. La tecnología genética, la biología molecular y la bioquímica, la secuenciación de genes, la biodiversidad, la interpretación científica de la conducta, la biogeografía, la ecología, la genética de poblaciones, la sistemática cladista, la filogenia molecular, la biología evolutiva...son todas disciplinas apasionantes, auténticas puntas de lanza de la investigación biológica y científica.
Y además disponemos de la estadística y la informática, que nos permiten manejar ingentes cantidades de datos y extraer rápidamente conclusiones. Darwin no pudo ni soñar con nada de esto. Pero es de bien nacidos ser agradecidos y reconocer que no seríamos capaces de transitar por semejantes caminos sin alumbrarnos con un viejo farol que ahora cumple 200 años.
Resumen del artículo publicado en el diario El Mundo por Fernando Pardos, profesor del Departamento de Zoología y Antropología Física de la Univ.Complutense de Madrid.
El PRINCIPITO,
de Antoine de Saint Exupèry.
Es un libro lleno de extraños personajes, mágico y divertido a la vez. Es un niño surgido de la "nada" que empieza a hacer preguntas, para que los mayores nos las respondamos en nuestro interior, y no para hasta que son resueltas. Esta es una de las ideas que me ha dado el libro,pero hay muchísimo más. Es un libro inagotable por la inmensa cantidad de significados y sugerencias, como sucede con los grandes libros.
EL Principito recuerda su pasado, pero vive su presente y su futuro. Es un niño que dice haber venido de otro planeta, el cual es minúsculo; sin embargo, él es un niño como otro cualquiera, con su cabello rubio como el trigo y sus ojos azulados.
El principito vive su presente, junto a un hombre al que le encanta dibujar..., pero su carrera de pintor fue interrumpida ya que las personas mayores no los entendían. Hay una tremenda crítica a las personas mayores aburridas, severas y poco imaginativas.
Va de un planeta a otro habitados por hombres que representan formas distintas de entender el mundo, sentimientos, estados de ánimos como el valor de la amistad, el precio del amor,y, sobre todo, un canto a la imaginación y a la libertad creadora del artista.
Cuando todo parece fracasado, una voz interior (la del Principito) que todos llevamos dentro, nos advierte que podemos aún luchar, dar un salto superior. Además encontrarás personajes inolvidables como el farolero o el rey, el vanidoso, la flor, el hombre que contaba su vida, el geógrafo o el mercader: personajes reales como la vida misma dentro de un escenario mágico.
Es un libro ¡FANTÁSTICO! con un extraordinario MENSAJE.

Hasta otra,
RAQUEL MADRIGAL SÁNCHEZ.


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CELEBRACIONES LITERARIAS

Este mes se cumplen 200 años del nacimiento en Boston de Edgar Allan Poe, escritor, poeta, novelista y periodista estadounidense, unánimemente reconocido como uno de los maestros universales del relato corto, en especial de terror y misterio.


EL POZO Y EL PENDULO
(Fragmento)
“Estaba agotado, agotado hasta no poder más, por aquella larga agonía. Cuando, por último, me desataron y pude sentarme, noté que perdía el conocimiento. La sentencia, la espantosa sentencia de muerte, fue la última frase claramente acentuada que llegó a mis oídos. Luego, el sonido de las voces de los inquisidores me pareció que se apagaba en el indefinido zumbido de un sueño. El ruido aquel provocaba en mi espíritu una idea de rotación, quizá a causa de que lo asociaba en mis pensamientos con una rueda de molino. Pero aquello duró poco tiempo, porque, de pronto, no oí nada más. No obstante, durante algún rato pude ver, pero ¡con qué terrible exageración! Veía los labios de los jueces vestidos de negro: eran blancos, más blancos que la hoja de papel sobre la que estoy escribiendo estas palabras; y delgados hasta lo grotesco, adelgazados por la intensidad de su dura expresión, de su resolución inexorable, del riguroso desprecio al dolor humano. Veía que los decretos de lo que para mí representaba el Destino salían aún de aquellos labios. Los vi retorcerse en una frase mortal, les vi pronunciar las sílabas de mi nombre, y me estremecí al ver que el sonido no seguía al movimiento.Durante varios momentos de espanto frenético vi también la blanda y casi imperceptible ondulación de las negras colgaduras que cubrían las paredes de la sala, y mi vista cayó entonces sobre los siete grandes hachones que se habían colocado sobre la mesa. Tomaron para mí, al principio, el aspecto de la caridad, y los imaginé ángeles blancos y esbeltos que debían salvarme. Pero entonces, y de pronto, una náusea mortal invadió mi alma, y sentí que cada fibra de mi ser se estremecía como si hubiera estado en contacto con el hilo de una batería galvánica. Y las formas angélicas convertíanse en insignificantes espectros con cabeza de llama, y claramente comprendí que no debía esperar de ellos auxilio alguno. Entonces, como una magnífica nota musical, se insinuó en mi imaginación la idea del inefable reposo que nos espera en la tumba. Llegó suave, furtivamente; creo que necesité un gran rato para apreciarla por completo. Pero en el preciso instante en que mi espíritu comenzaba a sentir claramente esa idea, y a acariciarla, las figuras de los jueces se desvanecieron como por arte de magia; los grandes hachones se redujeron a la nada; sus llamas se apagaron por completo, y sobrevino la negrura de las tinieblas; todas las sensaciones parecieron desaparecer como en una zambullida loca y precipitada del alma en el Hades. Y el Universo fue sólo noche, silencio, inmovilidad.”